La cantidad de energía que utiliza un aire acondicionado está estrechamente relacionada a su potencia de arranque y su potencia en funcionamiento. Cuanto mayor sea el número de unidades térmicas británicas o BTU utilizadas por el aire acondicionado, mayores serán ambos valores. Por ejemplo, Rheem indica que un aire acondicionado de 10.000 BTU requiere de 3.600 vatios de potencia de arranque y 1.200 vatios para seguir funcionando. Un aire acondicionado de 12.000 BTU, por otra parte, requiere de 9.750 vatios de arranque y 3.250 vatios de funcionamiento. Estos es importante conocer estas cifras por dos razones principales. En primer lugar, debes saber cuánto dinero gastas cada vez que enciendes tu aire acondicionado. Si tienes un aire con alta potencia de arranque y lo apagas y vuelves a encender con frecuencia, puedes terminar pagando más en tu factura eléctrica a largo plazo. En segundo lugar, en caso de emergencia, debes saber si tu generador puede manejar la carga.